22 febrero 2005

Increible

Con la resaca del mal llamado Referendum Europeo, a medida que voy leyendo cosas, me van dando vahidos. Pediría las sales, pero eso revelaría la nobleza de mi estirpe y, en consecuencia, colegirían los astutos dirigentes socialistas que voté No en el engendro dominical. Sinceramente, no le encuentro el éxito al resultado como para que se llegue a Bruselas tocando las castañuelas. Y, a contrario, si los demás mandatarios europeos consideran que tan exiguo resultado es un éxito a repetir en sus correspondientes referenda, mal va Europa. Creo, en todo caso, que Moratinos ha llegado tan alegre, no por el resultado, sino por una ingesta excesiva de alcohol, unica razón que exculparía sus originales y psicodélicas declaraciones sobre los efectos de la energizante bebida proporcionada por el Gobierno para fomentar la partipación ciudadana. No se, sinceramente, que bebida le han dado a los del PP, que tienen cara de entierro (poberinos...siempre les toca bailar con el referendum más feo. Recuerdese el de la OTAN...). Y no se si el análisis de la clase social, Comunidad, municipio, barrio o mesa electoral en la que se localizaban los irreductibles votantes del No tendrá consecuencias. ¿Somos los malos de la película? ¿la mal llamada ultraderecha? ¿los irredentos liberales? ¿Asterix y Obelix?¿Los antisistema?....Vuelven los fantasmas.